Qué quiere decir “bot” aquí
La palabra suena más dramática de lo que es.
Un bot de Telegram es simplemente una segunda cuenta que es tuya y que un programa puede manejar en lugar de tus dedos.
Tiene su propio nombre, su propia foto y su propia clave. Cuando Tublish publica en tu canal, entra como ese bot, no como tú.
Esa separación es lo útil. Tu cuenta personal de Telegram nunca se le entrega a nadie, y si algún día quieres que todo se detenga, eliminas el bot y todo se detiene con él.
Paso uno: crea el bot
Telegram crea bots a través de otro bot, lo que suena raro pero es un proceso corto.
- Abre Telegram y busca @BotFather. Tiene una marca de verificación azul.
- Empieza un chat con él y envía: /newbot
- Te pide un nombre. Es lo que ve la gente. El nombre de tu canal es una buena respuesta.
- Te pide un nombre de usuario. Este tiene que ser único en todo Telegram y terminar en la palabra bot, como lacocinadesofia_bot.
- Te responde con una línea larga que se ve así: 123456789:AAH-xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx. Ese es tu token.
Paso dos: deja entrar al bot a tu canal
Este es el paso que casi todo el mundo se salta, y es la razón por la que un bot bien configurado igual no publica.
Crear un bot no le da acceso a nada. Tienes que agregarlo a tu canal como administrador.
- Abre tu canal y ve a “Manage channel” (administrar el canal), y luego a “Administrators” (administradores).
- Elige “Add administrator” (agregar administrador) y busca tu bot por el nombre de usuario que acabas de elegir.
- Dale permiso para publicar mensajes. No necesita ninguno de los otros.
- Guarda.
Si todavía no tienes un canal, crea uno primero. En Telegram es el botón del lápiz o del signo más, y luego “New channel” (nuevo canal).
Un canal es el tipo de chat para difundir: tú escribes, todos leen, y nadie te contesta encima.
Paso tres: conéctalo a Tublish
Abre tu Espacio, ve a Plataformas y elige Telegram. Te pide dos cosas.
- El token que te dio @BotFather.
- Tu canal, que puedes escribir como @tucanal, o simplemente pegar el enlace de t.me.
Tublish revisa los dos antes de guardar nada. Le pregunta a Telegram si el token pertenece a un bot real, y luego si ese bot de verdad puede ver el canal que indicaste.
Así, un nombre de canal mal escrito falla ahí mismo en la pantalla, mientras la estás mirando, en vez de fallar sin avisar en tu primera publicación real una semana después.
Lo que Telegram permite y lo que no
Algunos límites que conviene conocer antes de que te sorprendan.
- Un mensaje puede tener 4,096 caracteres. Es largo, unas dos páginas.
- El texto que acompaña una imagen es más corto, 1,024 caracteres. Cuando lo que escribiste es más largo, Tublish envía primero el texto y la imagen justo después, para que no se corte nada.
- Un bot puede publicar en canales y grupos, pero no en tu feed personal de Telegram. No existe tal cosa.
- Un bot no le puede escribir a una persona que nunca le escribió primero. Así protege Telegram a sus usuarios del spam, y es una buena regla.
Si no funciona
- No llega nada y no hay ningún error: casi seguro el bot todavía no es administrador del canal, o le falta el permiso para publicar mensajes.
- El token es rechazado: revisa que copiaste la línea completa, incluidos los números antes de los dos puntos.
- El canal es rechazado: usa el @nombre público. Si el canal es privado no tiene @nombre, y vas a necesitar su ID numérico.
- Ayer funcionaba y hoy no: si en algún momento le enviaste /revoke a @BotFather, el token viejo dejó de servir en ese instante. Pega el nuevo.
Una vez que está conectado, te puedes olvidar de que existe, y esa es la idea.
Escribe tu publicación una vez en Tublish, marca Telegram junto con todos los demás lugares donde publicas, y sale con el resto.